En Cambio 180 Psicología disponemos de profesionales especializados en psicología clínica infantojuvenil. Nuestro método de trabajo en esta área es fundamentalmente a través de la Orientación Psicológica para Padres y Adolescentes a partir de 16 años.
⚠️En algunos casos puede ser necesario visitar al menor directamente, pero se valorará en las primeras visitas con los padres.
¿Por qué la Orientación Psicológica para Padres?
En la Terapia Breve Estratégica trabajamos con quién reporta o informa del problema que está ocurriendo, en casa o en la escuela.
Desde este enfoque terapéutico, es posible lograr cambios en los hijos e hijas a través del trabajo como padres. En la mayoría de casos, la intervención a través de los padres puede ser suficiente para reconducir el problema.
En las sesiones (que pueden ser en formato online o presencial), aprenderéis cómo sobrellevar la situación problemática con vuestro hijo o hija y evaluaremos el caso para determinar si es necesario o no visitarlo a él o a ella presencialmente.
Orientación Psicológica para Padres
60€
¿En qué problemas puedes recibir ayuda?

TDAH
Problema que afecta a las funciones ejecutivas del paciente, causando problemas en la atención, memoria de trabajo, organización y planificación.

Ansiedad
Los niños más pequeños manifiestan la ansiedad a través de síntomas somáticos fundamentalmente (dolor de cabeza, dolor estomacal…). También puede darse el caso de que presenten resistencia a ir a la escuela. En estos casos habría que distinguir entre un problema de Acoso Escolar o Ansiedad Social.

Adicción a las pantallas, móvil, redes, videojuegos
La adicción a las nuevas tecnologías puede causar en el niño o adolescente, irritabilidad, abandono de las tareas de higiene personal, abandono de las tareas escolares, desmotivación, conducta oposicionista y desafiante, pérdida de los hábitos de alimentación y de sueño, entre otras afectaciones.

Depresión
En niños y adolescentes, la depresión se manifiesta, no solamente con tristeza, si no también con irritabilidad y enfado e incluso con ideas acerca de la muerte.

Problemas de conducta
Los niños más pequeños pueden empezar a manifestar problemas conductuales a los 4-5 años, mostrándose irritables, oposicionistas y desafiantes. Los adolescentes (a partir de los 11 hasta los 18 años) pueden mostrar signos de desobediencia y de transgresión de normas.

Acoso escolar (Bullying)
Detectarlo e intervenir a tiempo es crucial para prevenir posibles problemas de ansiedad y depresión futuros. Trabajamos con la familia y nos coordinamos con la escuela en caso de ser necesario.
¿En qué problemas puedes recibir ayuda?

Problemas en la retención de orina y heces
Estos problemas se empiezan a detectar a partir de los 4-5 años. Las causas pueden ser diversas, desde problemas médicos hasta problemas emocionales

Trastornos del sueño
Los problemas del sueño, acompañados de los terrores nocturnos o las pesadillas, es uno de los motivos de consulta infanto-juvenil más frecuente. Puede que el niño/a no sea capaz de dormir con tranquilidad porque tiene ciertos miedos.

Problemas relacionales (Ansiedad Social)
Si observas que tu hijo rehúsa ir a la escuela, a cumpleaños o a otros eventos donde va a haber mucha gente, podría ser un caso de Ansiedad Social.

Ansiedad por Separación (TAS)
El niño o niña puede experimentar un gran sufrimiento cuando no está en casa con sus padres. La causa de esto es un miedo irracional que le hace creer que, si la familia se separa, algo terrible puede ocurrir.

TCA (Problemas de la Conducta Alimentaria)
Los problemas con la conducta alimentaria ahora pueden aparecer a una edad muy temprana (a partir de los 11 años).

En los casos donde el adolescente mayor de 16 años manifiesta un problema o un malestar, le visitaremos a él o a ella directamente en el formato que prefiera (online o presencial).
TDAH
Problema que afecta a las funciones ejecutivas del paciente, causando problemas en la atención, memoria de trabajo, organización y planificación.
También se observan síntomas como la falta de control de impulsos.
Desde Cambio 180 Psicología, atendemos la problemática causada por el TDAH a través de la atención psicológica a la familia (y en caso necesario al menor).


Ansiedad
Los niños y adolescentes también pueden sufrir de ansiedad, aunque los síntomas pueden ser ligeramente diferentes a los de un adulto.
Los niños más pequeños manifiestan la ansiedad a través de síntomas somáticos fundamentalmente (dolor de cabeza, dolor estomacal…). También puede darse el caso de que presenten resistencia a ir a la escuela. En estos casos habría que distinguir entre un problema de Acoso Escolar o Ansiedad Social.
A través de las sesiones de Orientación Psicológica para padres, os enseñamos a identificar estos síntomas en vuestro hijo o hija y a gestionar la situación, mejorando el clima en el hogar y el bienestar de todos los miembros de la familia.
Adicción a las pantallas, móvil, redes, videojuegos
La adicción a las nuevas tecnologías puede causar en el niño o adolescente, irritabilidad, abandono de las tareas de higiene personal, abandono de las tareas escolares, desmotivación, conducta oposicionista y desafiante, pérdida de los hábitos de alimentación y de sueño, entre otras afectaciones.
Por ello intervenir a tiempo es clave para paliar las consecuencias de un uso adictivo de las nuevas tecnologías.
En Cambio 180 Psicología, os ayudamos, como padres, a detectar estas señales de alarma y a cómo intervenir en caso necesario para reconducir la situación.


Depresión
Los niños y adolescentes también pueden sufrir de depresión, aunque los síntomas pueden ser ligeramente diferentes a los de un adulto.
En niños pequeños la depresión se manifiesta, no solamente con tristeza, si no también con irritabilidad y enfado e incluso con ideas acerca de la muerte.
En adolescentes podemos observar conductas como abandono de la higiene personal, consumo de tóxicos, aislamiento social, tristeza y/o apatía, ansiedad o ,en los casos más graves, autolesiones.
Desde la escuela, podrían detectar dificultades en la concentración y/o falta de interés.
A través de las sesiones de Orientación Psicológica para padres, os enseñamos a identificar estos signos de alarma en vuestro hijo/a y a gestionar la situación, mejorando el clima en el hogar y el bienestar de todos los miembros de la familia.
Problemas de conducta
Los niños más pequeños pueden empezar a manifestar problemas conductuales a los 4-5 años, mostrándose irritables, oposicionistas y desafiantes.
Los adolescentes (a partir de los 11 hasta los 18 años) pueden mostrar signos de desobediencia y de transgresión de normas y límites como llegar tarde a casa, no realizar las tareas escolares o estudiar para los exámenes, mostrarse desmotivados o no colaborar con las tareas en casa, entre otras conductas.
No obstante, estos problemas de conducta son corregibles y muy mejorables. Al final, cuando un niño o adolescente se siente mal, lo que hace es portarse mal, y el clima en casa empeora, todos estamos en tensión.
Por ello una intervención psicológica adecuada puede ser la clave para mejorar el clima familiar y volver a ser un hogar con paz y tranquilidad.


Acoso escolar o Bullying
Por mucho que estemos más sensibilizados que nunca, lo cierto es que los casos de Bullying siguen apareciendo en las escuelas.
Detectarlo e intervenir a tiempo es crucial para prevenir posibles problemas de ansiedad y depresión futuros.
En Cambio 180 Psicología trabajamos con la familia y nos coordinamos con la escuela en caso de ser necesario. Estamos comprometidas con la prevención del Acoso Escolar y sus consecuencias a nivel psicológico.
Problemas en la retención de orina y heces (enuresis y encopresis)
Estos problemas se empiezan a detectar a partir de los 4-5 años.
Las causas pueden ser diversas, desde problemas médicos hasta problemas emocionales. En este sentido, resulta recomendable pedir consulta con el médico pediatra antes de acudir a consulta psicológica para, por un lado, descartar problemas médicos y por otro lado, para contar con mayor información complementaria para el tratamiento de la problemática.
Los problemas de enuresis y encopresis son perfectamente reconducibles a través de la orientación psicológica para padres, no siendo estrictamente indispensable la visita con el menor. No obstante, de considerarlo necesario, podría recomendarse una visita presencial.


Trastornos del sueño
Aunque creamos que el insomnio afecta solamente a los adultos, lo cierto es que niños y adolescentes también pueden sufrirlo.
Los problemas del sueño, acompañados de los terrores nocturnos o las pesadillas, es uno de los motivos de consulta infanto-juvenil más frecuente.
Puede que el niño/a no sea capaz de dormir con tranquilidad porque tiene ciertos miedos.
En Cambio 180 Psicología trabajamos con las familias para poder ayudarte a que tu hijo/a descanse adecuadamente.
Problemas relacionales (Ansiedad Social)
En los niños y adolescentes se puede producir el miedo a las situaciones sociales.
Si observas que tu hijo rehúsa ir a la escuela, a cumpleaños o a otros eventos donde va a haber mucha gente, podría ser un caso de Ansiedad Social.
La Ansiedad Social conlleva mucho sufrimiento psicológico al menor, quien padece de pensamientos obsesivos y catastróficos acerca de las situaciones sociales, miedo al rechazo de los demás y síntomas somáticos como cefaleas y dolor de estómago.
En Cambio 180 Psicología trabajamos con los padres (y con el menor si es necesario) para detectar y gestionar la ansiedad social, aliviando todos sus síntomas y procurando que el menor vuelva a relacionarse con normalidad.


Ansiedad por Separación (TAS)
Los niños y adolescentes pueden sufrir de ansiedad por separación.
¿Qué significa esto?
El niño o niña puede experimentar un gran sufrimiento cuando no está en casa con sus padres. La causa de esto es un miedo irracional que le hace creer que, si la familia se separa, algo terrible puede ocurrir.
Esto puede provocar que el niño/a no quiera acudir a colonias escolares, campamentos o incluso rehúse quedarse un día a dormir en casa de un amigo o amiga.
Los síntomas más habituales en menores son los siguientes: pensamientos obsesivos y catastróficos, síntomas somáticos como cefalea y malestar gastrointestinal, pesadillas, estado de alerta, tristeza y nerviosismo e inquietud.
TCA (Problemas de la Conducta Alimentaria)
Los problemas con la conducta alimentaria ahora pueden aparecer a una edad muy temprana (a partir de los 11 años).
¿Cómo podemos detectar estos síntomas?
- Cambios en los patrones de alimentación. Abandono de comidas que habitualmente sí hacía (dulces, carbohidratos, comidas fritas, pizzas, hamburguesas…).
- Irritabilidad.
- Aislamiento social y resistencia a acudir a eventos sociales donde habrá comida.
- Ansiedad.
- Conductas compensatorias como ejercicio físico o ejercicio excesivo, uso de laxantes o vómitos.
Si vuestro hijo/a está empezando a manifestar alguno de estos síntomas, es el momento de intervenir de forma adecuada.
En Cambio 180 Psicología disponemos de psicólogos, psiquiatras y nutricionistas para un abordaje multidisciplinar.

