
Parecido a un proceso de duelo, el separarnos de alguien a quien queremos nos produce un gran impacto emocional, acompañado de dolor intenso, apatía y aislamiento social, problemas de sueño, ansiedad y nerviosismo, malestar general, baja autoestima, e incluso problemas de concentración y memoria.
Si bien es cierto que sentir de esta forma cuando acabamos de vivir una ruptura es humano y natural, existen señales de alerta que nos advierten de que quizás podemos necesitar ayuda para poder cerrar el episodio:
- Si el sentimiento de ansiedad o bajo estado de ánimo no disminuye en intensidad al cabo de 3 meses.
- Si después de la ruptura no soy capaz de retomar mis rutinas habituales o siento una gran dificultad para hacerlo.
- Si mi autoestima se ha visto afectada.
- Si no paro de pensar en mi expareja.
- Si creo que nunca voy a volver a ser feliz ni enamorarme.
¿Te cuesta entender cómo alguien que fue tan importante puede hoy ser solo un recuerdo… tan doloroso?
¿Repasas una y otra vez lo que pasó, buscando una explicación que no llega?
¿Te has preguntado si exageras, aunque por dentro sientas que algo se rompió en lo más profundo?
Desde la Terapia Breve Estratégica trabajamos para poder ayudarte a cerrar ese capítulo y superar este dolor.
👉 Cuida de ti mismo/a y pide ayuda.
